La Diputación Foral de Gipuzkoa ha solido soltar ejemplares en las
solanas de algunas sierras y la perdiz ha vuelto a reproducirse, pero
por muy poco tiempo. Los cazadores suelen perrear con estos ejemplares
incluso en época de nidificación y conocemos de algún caso en el que los
recolectores de xixas de primavera han "recolectado" huevos de algún
nido para vanagloriarse de la hazaña en el bar del pueblo.
En la Cordillera Cantábrica la pediz roja es una especie reproductora en
ambientes y climas equiparables a los nuestros, pastizales serranos
intercalados de roca desnuda y matorral, siempre en cotas algo
inferiores que la perdiz pardilla.
La paradoja de la perdiz roja en Gipuzkoa es que sigue siendo cazable.
Una especie extinguida no está vedada y los cazadores siguen soltando
perdices rojas media hora antes de abatirlas, algunas sobreviven como
seguramente la que apeonó delante mío el domingo pasado en Jaizkibel y
voló ladera abajo cerca de Eperrarri.
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